La Momia de Manchester

En 1758, luego del fallecimiento de Hanna Beswick, una mujer de clase alta que vivía en una propiedad llamada Birchin Bower, área situada en Hollinwood, Oldham (Inglaterra), se procedió a practicarle embalsamamiento debido a su patológico miedo a ser enterrada vida, razón por la cual había solicitado en vida que su cadáver no fuera enterrado sino que permaneciera constantemente vigilado en caso de dar alguna señal de vida.

El proceso de embalsamamiento no fue registrado, pero se cree que consistió en la substitución de la sangre por una mezcla de trementina y bermellón, lo cual se conoce como embalsamamiento arterial.

El doctor Charles White, médico de la familia, fue el encargado de custodiar el cuerpo de Beswick, a quien guardó dentro de una vieja caja de reloj. Con el tiempo, el excentrico caso se hizo conocido, transformándose ella en toda una atracción local. Esto último debido a que los visitantes a la casa de White podían observarla.

Tiempo después el cuerpo fue donado al Museo de la Sociedad de Historia Natural de Mánchester, donde también fue exhibido, recibiendo el apodo de la Momia de Mánchester o la Momia de Birchin Bower.

En 1844 un visitante la describió como «uno de los objetos más notables del museo»​ y según la escritora Edith Sitwell, «la sombra fría y oscura de su momia colgaba sobre Mánchester a la mitad del siglo XVIII».

Tiempo más tarde, toda la colección del Museo fue transferida a la Universidad de Mánchester y se tomó la decisión de finalmente enterrar a Beswick, con la aprobación del obispo y el ministro del interior.

El entierro se realizó en el Cementerio de Harpurhey, el 22 de julio de 1868, cuando ya habían pasado 110 años desde su muerte. Su tumba, lamentablemente, carece de nombre o seña alguna.

Cabe señalar que el temor de Beswick, aunque en ella se consideró patológico, era una postura común durante el siglo XVIII debido a una publicación de un médico identificado como J. C. Ouseley, en la cual afirmaba que alrededor de 2700 personas eran enterradas vivas cada año en Inglaterra y Gales, aunque algunos mantenían que el número ascendía en realidad a 800. Por es época, se presume habría sido costumbre buscar signos vitales a los muertos antes de realizar el entierro, desde derramar vinagre y pimienta en la boca del cadáver hasta aplicar un hierro al rojo vivo en los pies o en el recto.

Además de estos antecedentes sociales de la época, Hanna Beswick habría, posiblemente, adquirido el trauma debido a que luego de la supuesta muerte de su hermano John, éste diera señales de vida justo antes de ser cerrada la tapa del ataúd y uno de los dolientes notó que sus párpados parecían moverse. Después del incidente, el médico Charles White hizo los exámenes pertinentes, concluyendo que estaba vivo. John recuperó el conocimiento unos días más tarde y vivió por largos años.

Lamentablemente no existen registros visuales de la Momia de Mánchester, pero Philip Wentworth, un historiador local, proporcionó una de las pocas descripciones contemporáneas:

“El cuerpo se encontraba bien conservado, pero la cara se veía marchita y negra. Las piernas y el tronco estaban envueltos en un paño grueso, una clase de material como cubierta de colchón. El cuerpo, que era como el de una pequeña y anciana mujer, estaba en un ataúd de cristal”.

El tesoro de Hanna Beswick

Se cuenta que Beswick habría ocultado su fortuna en algún lugar desconocido incluso para sus más cercanos, y que habría prometido decirles antes de morir, pero no sobrevivió lo suficiente para contarlo. Se dice que un tejedor que vivío allí, en una ocasión que cavaba para fijar un telar, descubrió las reservas de oro de Beswick pcultas debajo de aquella misma losa. El tejedor vendió cada pieza de oro en 3 euros y 10 chelines, aproximadamente 520 dólares de esta época.


Fantasma

Tras su muerte, Birchin Bower fue convertida en vivienda de trabajadores. Muchos de los habitantes aseguraron haber visto una figura vestida con un traje de seda negra y gorro blanco, descripción que parecía corresponder a Beswick. Según quienes la vieron, después de flotar por el salón de la casa, se desvaneció a pasar sobre una losa en particular. Luego de su demolición, se siguieron mencionando apariciones del fantasma en el área de su antigua residencia.

Imágenes: wikimedia.org

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Autor entrada: Agatha

Escribo desde mis intereses, creencias y conocimientos, siempre con la intención de difundir información y mostrarte la otra cara de las cosas, porque no se trata de creer o mantenerse escéptico, sino de saber más.